lunes, diciembre 07, 2009

Mierda de Museo Nacional de Ciencia Naturales

Creo que hacía más de 20 años que no había vuelto al Museo Nacional de Ciencia Naturales de Madrid y la decepción ha sido tal que creo que pasarán otros 20 años hasta que regrese. Sé que no debería compararlo con el de Nueva York, pero entre un extremo y otro hay mucho espacio para la mejora y sobre todo para hacer más atractivas las ciencias a padres y niños.

Un Museo sin espacio, mal planificado, con poca interacción; un museo anclado en el pasado; un museo fiel reflejo de nuestro interés por las ciencias naturales y por la apuesta decidida de nuestros políticos para que ese interés siga siendo nulo.

viernes, diciembre 04, 2009

Por favor, estas navidades no regalen el Monopoly o el Trivial

No es que yo tenga nada contra esos dos juegos pero hay tantísimas cosas que la mayoría desconoce y tan buenas.... Así que si estas navidades, si van a regalar un juego de mesa a alguien (a su abuelo, a su pareja, a la novia, a su sobrino, a su hermano o a su hijo), échenle un vistazo antes a esta lista. Hay para todos los gustos, número de jugadores y edades y, conociendo gran parte de ellos, sé que no se van a equivocar.
Eso sí, salvo honrosas excepciones, olvídense de encontrarlos en los grandes centros comerciales. ¡Una pena!
(Visto en Diario de WKR)

jueves, diciembre 03, 2009

Cocktail explosivo

"So, fantasy alone produces pseudo-science; fantasy plus reason can shake the foundations of science " - Patagoian monsters

"Imagination is more important than knowledge" - A. Einstein

miércoles, diciembre 02, 2009

Abocados a la autosificiencia

No sé a vosotros pero a mi me faltan unas 20 horas al día para cubrir las tareas básicas: que si hacer ejercicio, que si planificar y preparar una dieta equilibrada, que si tener tiempo para tu familia, que si descansar 8 horas, que si tener limpia la casa, hacer la colada, la compra, tener controlados los gastos, saber de medicina, ayudar a aprender a tu hijo...
La información para hacer todo esto de manera provechosa está ahí pero no hay tiempo material para saber de todo. Así que la mitad de esas tareas las delegamos en otras personas, en principio, expertas en el tema (al médico para que cuide de tu salud, al dietista para que te programe las comidas, al profesor para que se encargue de la educación de tu hijo...). Pero nuestra sociedad hace agua por todos los lados y terminas jurándote que será la última vez que pones en manos de otros cosas que deberías haber hecho tú. (Sinceramente creo que los responsables de nuestra "sociedad" tienen un interés limitado en que funcione bien). Poco a poco una solución viable para tener todo bajo control será disponer de un "ayudante personal" que te organice y te aconseje en temas que se te escapan. Llamemos a este ayudante "el I-Pode nueva generación". Así, llegará un momento en que estos trastos nos proporcionen toda la información que necesitemos, haciéndonos cada vez más autosuficientes (seguiremos dependiendo de los objetos materiales, pero cada vez usaremos menos). La autosuficiencia tiene sus buenas cosas pero entre las malas, está la desunión, la desconexión con el resto. Los resultados de esta desunión son inmediatos: no ha habido períodos de la historia más oscuros y duros que aquellos en los que no existía una clara estructura social.

Moraleja: Deja de leer esto si estás en el trabajo y ponte hacer lo que tienes que hacer para que la gente siga solicitando de tu tarea .

martes, diciembre 01, 2009

Nunca es pronto para aprender a leer

Tengo un pequeño amigo que aprendió a leer a los 3 años y ahora a sus casi 4 años, le pega al internet que es de miedo. Hasta hace una semana era el primer caso que conocía de lector "precoz" pero me crucé con el libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" y resulta que los "retrasados" somos todos los demás por no haber aprendido a hacerlo antes.
El libro tiene mucha paja pero se lee muy bien y deja claro que si no hemos aprendido a leer antes es porque nadie nos ha enseñado. ¿Cómo se enseña a leer a un bebé? Los fundamentos básicos los conocía mi pequeño colega: las palabras que aparecen repetidas una y mil veces en los anuncios y carteles publicitarios.
Recomiendo la lectura de este libro y, en general, de la colección (tu hijo y tú - La revolución pacífica) para aquellos que se encuentren en la tesitura de cambiar pañales y tener que explicar el por qué de las cosas. Instructivos, sin duda.

Por cierto, la página inglesa del proyecto "La revolución pacífica" es esta.